25 jun 2012
Miedo no
Miedo.
no.
no.
tengo un respeto
por la leche hirviendo,
las caras destrozadas,
el cáncer y el desgaste
de los órganos.
Intento el no miedo.
repetir ni nombre
vivir.
muero en este sitio.
respeto la palabra
en su reflejo más real
de sentido.
la vida cabrona.
la vida sin miedo.
Y repito ni nombre,
y Dios me hace sonreír
al sentir el agua,
mis venas y mirar.
24 jun 2012
Echo mi sitio
En un escondido
cerillo
que enciende
incendia
se hace ceniza
en un refugio
de persistencia
tengo mi casa
donde me gusta
mostrar los dientes
morder ajos
y volver a enamorarme.
20 jun 2012
Vas?
I
El letrero cae y su mensaje es claro
a 14 kilómetros de aire dentro;
el buque y el veneno en la palabra,
entre el metro y el centro
por un mar de incomunes figuras,
de incomunes ciclos en repetición área.
La lluvia es sólo un grabado más
de este peñazco, peñazco sin el vértigo
concreto de un despeñadero.
Entonces te encuentro,
en choque y desfermentación
de tu botes de cerveza
que llevas mezclados en la lengua,
avanzamos juntos, te digo que no tengo
dinero para el metro y que pasemos sin pagar,
te acercas, me detengo en tu cabello;
entramos al vagón y te beso,
luego la cintura,
luego esa premura de ir a todos lados
desde estar quieto en tu boca,
luego avanzo,
le falto el respeto a tu madre, a tu padre
católico, a tu abuela, a tu hermano si es que tienes,
a tu primo que te llama, a tu novio del que dices: pendejo,
pero tus tetas lo agradecen, muy por dentro, muy por la gente
te desnudo, te adentro mis manos en tu nudo de aire, en tu sosten negro,
en tu vientre y en tus nalgas puestas, y luego más dentro, más en tus tetas
más en un andén donde había despedido a mi amiga, más dentro, con tus pezones
en mis manos cubro tu circunferencia de mujer labrada, de mujer que se acómoda
y se excita al serpenteo de mis manos, al enfrentamiento de mi cadera acomodada
en el estirar y relajamiento de tus piernas.
Luego avanzamos,
veo tu blusa, tus tetas, llevas
la blusa azul abierta como una figura
en la que escapa un dios y entra un ángel a medir
tu escote abierto, lo cierro, te abotono, te beso,
al final sólo te abrazo; nos sentimos y avanzamos hacia los
14 km de un despeñadero, de un lluvia, de mis manos y tus tetas,
de mi cuello y mis labios mordidos, de tus ojos siguiendo esa línea
del vagón como si fuera un incendio, como si ahora todo sería otra día,
otro intento, otro seguir sin nosotros, sin saber ahora tu nombre y acentuarlo
en rimillas malas, en perseguir tus tetas y tu brassier negro, en cerrarte la blusa
con los dedos, en decirte que el metro no era esa dirección sino una selva cayendo.
Cuando llegamos te abandono, te dejo a la suerte de otra boca, de otros dedos que te
lluevan las tetas, a tu suerte de mujer que persigue a un nombre que llama pendejo.
De regreso veo el letrero: San Lázaro, estación del metro donde hace 20 minutos jugaba
a sacarte gemidos, y decías:
-Vas.
10 jun 2012
Mi nobre es Ñuardo
Desconozco el estruendo y
la ñ; los osos y la muerte.
Pero mi abuela camina,
y a cada paso serpentea
la muerte.
Tomo la 30 de mi abuelo
y
luego todo se encierra
en un cuerpo, el rifle es sensual
su moreno, tigre de madera
que rasga en seco-
luego el pensamiento:
como un cisne continuo,
nadie sabe que el cisne se aburre
y su único momento es el fornicio
de entrar al vacío,
a un quieto vuelo
desde una húmedad
en tierra
a pleno vuelo.
31 may 2012
99'
Manejo un pointer 99'
en ese año yo tenía cerca
de 9 de edad,
luego vino el tiempo,
me llevo,
me trajo, me llevo
y a 196 mil y madre
de kilometros
estoy de tener 9 años,
la distancia del 99'
26 may 2012
:
Reste garbanza
de monte empinado
hacia lluvia entablada.
Este de grano
que tengo en los dedos
con el que me rasco
la regadera del agua.
Rictus:
: *
Negreo mis papada
en el gesto
oblicuo del espejo.
Saco
leste
gabán
de mosquito.
Sueño
con frijoles que
caen en el sonido
de conejos.
Rictus:
: )
Asechas,
te compruebas;
luego el peregrinaje
de mis rostros.
21 may 2012
|-:
Quietud,
mueve los brazos
sorna en tus vellucos
luego la coma
la interrogante,
la falda
el cuerpo,
el tiempo,
la razón,
el manto.
La nada de un poema
está grabada en la imagen
transparente que logra la palabra.
Su voz
sólo viva
se entiende sin lectura,
depende de un doble sentido
que mira dentro del poema
la opción de intuir vida
donde la vida fue dicha
en los ojos del Phi de muerte.
Luego la adquisición
se hace hacia un sartén
donde un par de mariposas
se abren la lengua para introducir
esporas, virus, en sus sexos.
Me enamoro del calor
que se posa en el sueño
más desvivido.
La falda
el c u e r p o
t i e m p de nada.
20 may 2012
Cebolla
En el oir de los pajáros
la cabolla avanza
y avanza, y avanza
sin oído, sin sonido,
ven a morir
el fuego está a la alza,
la bolsa de mis dientes
cuelga de un crecimiento
ecónomico del 5.6%;
la lecha cuesta el semen
del toro, del caballo;
la leche es de plástico.
Preparo café en leche
mientras escucho a los pajáros
hablar del mal tiempo,
del aire seco,
del maíz chino.
Sácate el corazón
anda cebolla,
haz esa palabra
de morir
en tu desnudez,
ven
y
sécate.
17 may 2012
Kessadri
Kesenia tiene los ojos abultados,
mira y cierra los ojos,
parpadea,
ubica el horizonte entre sus manos
y traza en sus dedos siluetas,
fronteras, lugares deshabitados,
deshojados, de esos, en los que yo vivo.
15 may 2012
][
Se triunfa en un silencio
en el silicio de la voz,
no importa la brecha y
la herida de la literatura,
la literatura no existe
en esa palabra.
Tengo la sangre fluida
en la invisibilidad.
10 may 2012
Lo que es amor
L ()
[]
{}
<>
Amor. es otro.
(o Y o)
Qué carajo?
Conocí a un fotógrafo
que hacia calcomanias de aire,
pintaba viento, ráfagas, sustento;
hizo la economía en un retrato:
&
& y luego.
Amor. es otro.
'¿+^ `´
U
Línea,
un espacio recóndito
en la vocal
menos dicha
Ubico
un
último
utensilio
útil.
Tienes los ojos hechos
de una vocal que suena
a sexo, a líquido cayendo,
entrando, errando,
sumergido.
Hunto
hurtado
un universo
dentro de tu
vulva.
La línea y tus ojos
hechos de u,
vocal ,
signo tachado.
U
U
U
u.
h
úterizo palabras
en mi labio.
u u u
u u
U
9 may 2012
Deambulo
Descenso en tu nombre
una avispa
que vuela
hacia la noche,
hacia un panal
de aire
que deambula en todo
un ascenso por tu nombre:
( Se
escucha
tu
nombre) silbido.
Ósculo de besitos
Hay un origen
donde comienza
el polvo,
y se va extendiendo
extendiendo
ex ten di en do
e x t e n d i e n d o
e /x /t /e /n /d /i /e /n /d /o
de cualquier forma
como labios
suicidas
a la espera
del beso.
5 may 2012
Cebolla
Cebolla,
ven a tu casa
cacerola,
entra a la olla,
hoy que hay
golondrinas
en las colonias;
descenso por sabor
a cartílago, hueso,
tengo costillas
frágiles, astillas
de raíz, cebolla.
Cebolla,
arrullo esta palabra
en el armario,
tintero de sombra.
2 may 2012
Dedos loxodrómicos
Un cuerpo
detrás de otro,
una silueta
desangustiada
en otra sombra;
así, con pocas
palabras
se extinguen
nuestras voces
en la saliva
en el henequén
en las cebollas,
y así
esos dos cuerpos
vibran a alturas
y a gravedades
tópicas,
ficticias
oculares
eróticas
meridiales.
29 abr 2012
Decolorarse
Me desnudo en la noche
a la hora más tibia del día,
la más temprana,
la que apresura
quitarse el alma
en la sombra
de un fantasma
que calla en mi nombre.
a la hora más tibia del día,
la más temprana,
la que apresura
quitarse el alma
en la sombra
de un fantasma
que calla en mi nombre.
Correr
Correr;
el viento yace
en la tarde,
correr por el pasto
donde se despliega
mi sobra corriendo
atrás de mi,
me alcanzó
y me mató;
pero seguí
corriendo.
Correr sin dientes,
correr sin agua
sin mareo,
sin pastillas,
sin pies y sin
pasar al mundo
corriendo.
Correr en la calle
demandando
poder ser sombra,
pasto, tarde.
?¿
Me gusta el limón,
limón dentro del alcohol,
dentro de la leche,
dentro de las quesadillas,
dentro de mi lengua;
raíz ácida
conjugada
en beber limón.
limón dentro del alcohol,
dentro de la leche,
dentro de las quesadillas,
dentro de mi lengua;
raíz ácida
conjugada
en beber limón.
26 abr 2012
Chocolate
Chocolate,
yo corazón que late;
me bebo en la sed
de mi beber.
Preparo chocolate;
y tú sed no es de poesía
es de agilidad,
de funcionalidad,
de seguridad,
de un hombre que
moldees idéntico a
tu padre.
Tú no quieres chocolate,
ni poesía;
te quieres a ti
engañada
como tu madre se engaña
con la amante de tu padre:
ideal: amor sedante.
Yo preparo chocolate
nada quedará igual
luego de beberlo.
Meridiano 10: Hondo en mi invisibilidad nuestra
Fuente,
hay un papel
en medio de
tu vientre,
un poema
doblado,
descarnado;
labra palabras
labra tu sangre.
Luego menstruas
un cubo de luces
difuminadas
de pequeñas tú,
hablan
ininteligibles
a mi oído
acerca de tu sombra;
yo las proyecto
en tu vulva.
Tu vulva tiene una
minerva muerta
en un tatuaje
de líneas.
La noche nace
entre unas piernas
secas, desdobladas.
Me dices que me quieres,
quieres, /res / ser.
Y la fuente
abriga
uno de los sentidos
ficticios
de la vida.
Tus óvulos
son una válvula
cerrada
donde anida
el dios
del Nadir.
25 abr 2012
Zenith
Los labios cerrados
en el hemisferio izquierdo,
asecho tu nombre
en la gota mínima del silencio.
Abro la uña,
el esperma,
y la manecilla.
Vehemencia
escribo
en tu lado
más invisible,
tu parpado,
tu pezón inexistente,
tu dedo de hierro
que penetra en
honda piel un hueco
de tu voz, con algo,
como un sueño
o como un odio
o delirio
o fijación.
La punta de tus labios
se abre en una curva
famélica de sombra,
hambre de mis células
que mueren una sobre una
en el asa de tu espalda.
Agotar el labio superior
con la brújula de tus piernas.
Lloviendo
Se danza,
se sueña,
se enamora,
se mata.
Se sopla.
Se enmudece.
Se hace.
Se muere.
Se hace un punto
dentro del polvo,
y luego se danza.
´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´
`````````````````````
Se danza en la lluvia.
se sueña,
se enamora,
se mata.
Se sopla.
Se enmudece.
Se hace.
Se muere.
Se hace un punto
dentro del polvo,
y luego se danza.
´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´
`````````````````````
Se danza en la lluvia.
24 abr 2012
Hedor
La ciudad huele a mierda
pero aún hay estrellas
y luna, nubes y cometas.
Quizá también todo eso
huela a mierda;
después de todo ha
pasado mucho tiempo;
tanto para que la ciudad
huela a mierda,
cansada de sí,
fuera de sí,
carcomida de sí,
vomita políticos
y ciclistas;
luego se queda quieta
esperando a encontrarse
en otro año y recordar
de donde salió
tanta mierda.
La ciudad huele a mierda,
las putas rehúyen
y se irán al campo
a instruirse como
hechiceras,
los poetas se irán
a labrar la tierra
y dejaran las pendejadas
y el lugar de donde
piensan que deben estar;
las abuelas se pondrán
tristes a tejer estrellas
sobre el polizón de sus medias.
Yo me iré a la ciudad,
con mis manos a untar mierda
sobre pendejadas de un lugar
que no existe.
Una palabra de amor hueca
El amor lee las palabras,
lee la arena
y las patas de los cangrejos.
Pero el amor está solo,
odiandose en esa palabra
de amor dicha cuando
se acompaña de nosotros
hacia el abismo,
va entre nuestras manos
que se asen
sin saber leer palabras,
sin saber qué es la arena;
huyendo con las patas
de los cangrejos
hacia nuestra soledad
distinta, tonta,
incoherente.
El amor no es amor,
el amor no está solo.
El amor se aspira
en el nadir.
El amor son muchas cosas.
23 abr 2012
Quiromancia
Hay un viaje áspero
desde el tintero.
Enciendo las comillas
de mis palmas,
encerrar líneas,
encerrar mi vida,
mi destino
y mi monte de Venus
que escapa en su desnudez
seca, haciendo falacias,
comparando el cielo.
Grados incompletos,
agudo choque de líneas
que se meten a tejer dentro.
El cielo mide mis manos
en una oscuridad de paz,
palmas que el viento
deshace en su próximo
sueño.
Las palmas de mis manos
son igual al cielo.
Grado abierto,
con mediciones imposibles
si no hay fantasías.
Luego tus palmas
hacia el óceano.
15 abr 2012
Blandir de voces
Vengase el silencio
con un par de retruécanos,
unas sinestesias
móviles de natural
artificio
que el cosmos
se halle en mis dedos.
Boom Baam
Los disparos de dios
se hacen de algodón.
Boom Baam.
Quiero quitarte
la playera que
tiene un dibujito
del sol.
Boom Baam
Asesino algunos colores
blancos para hacer terso
un azul.
Boom Baam.
Quiero comer
una hamburguesa
de atún.
Boom Baam.
******
Hay asteriscos
que parecen asteroides
perdidos en la hoja.
*Nube de polvo*
Polvo al estallar
el dibujo que tenías del sol.
Boom Baam
Pruebo ese silencio
en el preludio de
tu boca.
Desde otro lado
Paso lo dedos
por el mar
en su lado
más seco.
Paso los dedos
hacia ningún
lugar dentro
de ti.
Los paso
en el
abismo
de tus
dedos.
El descenso de las hojas
Juro que jurar es mentir,
no es mundo el mundo
y la silla detiene
el aire sentado
del suelo.
Luego llega el invierno
jurando un verano,
pero jurar significa
perder tu nombre
frente a otro,
pues juro que ayer
tenía un nombre
que no era mío;
y hoy lo
pronuncio
como una feliz gaviota
que miente en el mar
la alas de los peces.
14 abr 2012
F
Triángulo de nadie
nadie blanco
del blanco nadie.
Escupo en tus piernas
ceniza de la F:
Foco,
falaz,
final,
focas,
fue,
fui.
F F F F
F F F
F F
F
Adentro
Cruje el pan
y cruje el fuego;
la tarde hace
de la tarde
una primavera
de lluvia.
Lluvia dentro,
a tus manos
le sobrarían
los dedos.
Aliento en
tu boca
una flor
para poder
reproducir
la muerte
que nadie
calla muriendo.
Lluvia dentro,
muy dentro,
crujiendo.
¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨
```````````````````
```````````````````
```````````````````
´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´
´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´
Y siguió lloviendo.
13 abr 2012
A un cerebro
Conozco al gusano
rojo que se mueve
dentro de tu boca,
se mece, se toca
el sexo dentro
de ti;
coge como un loco
persiguiendo a dios
y lo alcanza.
Rojo como
la saliva
de un espejo
laminado,
contorno
facial
de uno
de tus lejanos
lados.
El punto ya está
puesto, avanza por este
gusano _________________
_____________________
___________________
_________________
hacia el abismo
________.
12 abr 2012
El otro sueño de dormir
Dormir sin cerrar el sueño,
pues el sueño no se cierra
si estás ausente,
uno piensa en la muerte
como la pauta de la mayonesa
sobre el sartén,
uno piensa la muerte como
la invención de un
fantasma aburrido, pincelando
el dibujo de un cangrejo,
uno piensa en la muerte
y la muerte lo piensa a uno.
Es la nostalgia más agria
que la noche puede hallar
para dibujarnos sobre la mente
ideas de ausencia.
Pero dormir sin cerrar el sueño,
desdibujado por la misma silueta
de uno; así soñando con otro sueño.
Hoy lo intentaré,
dormir sin cerrar el sueño,
tímidamente y venturoso,
si el sueño no se cierra
en alguna dimensión, entonces allí,
en ese lugar extraño podría estar
el regreso a la tierra, al pasado,
sólo para robarle algunas palabras
a la muerte o al río donde nació
mi abuela.
O sólo para cambiar algunas cosas
pequeñas que dentro de este
sueño se tornan en el retrato,
en lo que soy desde el más
hondo reflejo: el superficial, el vano.
Pues sin cerrar el sueño
uno queda soñando despierto,
y al abrir los ojos
uno piensa que está soñando,
que no es verdad este mes
y es más verdadero que el ayer será
otro día, un mañana:
el futuro es un nuevo pasado;
frase de un adolescente al cual no regresaría,
regresaría más atrás cuando la noche era noche
y la oscuridad era oscuridad.
Pues abrir el sueño y quedarse allí sentado,
pensado, sólo es soñar con que hay un momento
distinto donde el sueño se cerrara sin uno mismo,
sin el beso de los gusanos de la tierra,
sin el aire que no hay en los pulmones,
sin la pluma, sin el escritorio, sin comida,
sin manos, sin ojos; para sólo levantarse, caminando
infinitamente a pensar donde colocar el otro paso.
Dormir sin cerrar el sueño,
el sueño de tus labios
que persiguen saber que estoy
con los míos sellados;
el sueño no cerrado,
la vida donde tomar café o caminar
me hacen sentir seguro de que el sueño
no se abre ni se cierra si tú estás a lado,
alado femenino, ala dormida de tus manos,
a la dócil hora de mirarte
sabiendo que el sueño no está
sin haber soñado.
9 abr 2012
Timón de alfileres
Tejer sombras
en la arena,
como el vidrio
que fracciona
el vuelo del aire;
como los surcos
en las mejillas de
un dios que se
ha suicidado
con sus yemas.
Tejer con la aguja
las uñas, y sobre
éstas, todos
los órganos diminutos
para hacer vida
en la vida,
vida que muere
en vida de por
vida.
Tejer con la lengua
sobre el reflejo de
la luna morena.
Tu piel se agrieta.
La mía se hace de papel.
Junto el barro
de mi sangre
más rojiza,
mezclo algunas
flores
y succiono
con los dientes
palabras que vuelan
en divertidos
juegos de combinaciones
irreales, exactas.
Tu piel se hace morena
en cada grieta,
luego la mía
se abre
dentro de la tuya
para nacer.
Tejer en tu cuerpo
otro cuerpo
8 abr 2012
Se ha ido
Silbido,
la ausencia de sonido
se hace en figuras
esqueléticas del oído.
El mar baja
sobre una cuchara,
el cielo se hace
de hadas,
las hadas de silbidos.
Los silbidos
describen
tu silueta
en uno de mis sueños.
Al despertar
no tengo ojos:
veo todo.
Mis dientes
no se han caído;
se adentran
en el silbido.
7 abr 2012
Blandir sonidos vacíos
Brinca el cascabel,
suena en otro vaso,
suena en el aroma
del sonido mudo
de una muerte
que jamás
cayó detrás
de ningún eco.
La lluvia
se abre paso
en la regadera.
Y gotas de
sabor seco,
caen exactas
detrás de tu
pelo:
sexo líquido,
aroma en tres
aullidos.
*Cabello
de cascabeles
blandos*
:sonda
de sonido:
Se abre el piso
para tener
donde pisar
el cielo.
Luego tus dedos,
el desierto
y tus dedos
haciendo dunas
con mi sangre
encorvada.
El cascabel suena,
la muerte viene danzando
desde el día que me bese
las manos.
Viene brincando,
detrás de ella
llega su caballo.
Y tu hígado,
blando, blande
en tu sien
pensamientos.
El cascabel
ya no suena,
lo que suena
es lo que ha
escapado dentro.
1 abr 2012
Contusión a la arena
Pie,
en otro pie
que sigue otro pie:
huellas en la arena
donde las sirenas caminaron
con las nereidas.
Conozco el humo que hace
la sangre al caer por el aire;
niebla en la coma
permutada,
niebla almacenada
entre las encías,
niebla gris
de islas colocadas
en mi boca:
el dios del nopal
fuma cada espina
dentro de mi boca.
Tengo los dientes
olvidados en el suelo,
abarcando todo un cuento
que habla de un mapa
de pies que hicieron
las sirenas y las nereidas;
tu posas nuevas memorias
en la arena
sin pensar en las olas,
tu posas tus ojos
y mi mente ya está echada
como un pulpo dormido
entintado por la mar.
31 mar 2012
Otros días
Son tres
y cuento menos.
En la alfombra de las piedras
un fantasma se leventa,
es el pasado que viene
a callar el futuro,
es el collar de la noche
que me dice que sueño.
Es un que repetido
en otro que.
Es el milenio que
la boca rota repite,
pronuncia: el dolor
está en el futuro.
Pues no se sabe en la vida
repetir el instante,
gozarlo, mirarlo sin miedo
y gozarlo.
Se mira hacia otro lado
por olvidar el centro,
el foco de la realidad
siempre está encendido
y cotidiano,
cotidiano,
cotidiano;
pero nunca
aburrido.
Me levanto los labios,
me levanto las uñas
sedientas
de otro tejido.
Pero no, no debe ser otro
tejido,
debe ser el mismo
con el que coso el alma
en la noche; y en ella,
demembrar las olas.
27 mar 2012
Vaso seco
El mundo jala de la palanca;
la noche más encendida
ha despertado.
Una jarra se hunde en el río
y el bosque apoya sus dos codos
en el agua.
Un pez nada hacia el vacío,
le han cortado el corazón
con él que poco había sentido.
El mundo jala la palanca
y el pez olvida
donde estaba su casa.
Una jarra sobre mi mesa
donde no tomo agua
ni gotas
ni frío,
ni nada.
Sólo una jarra
donde escapa el mundo.
25 mar 2012
Luego el día
El cielo se mueve
con algunos parpados
temblorosos.
El cielo se mira
igual que una
ánfora de polvo.
Y no
no,
no tengo hoy
más que escribir.
24 mar 2012
Detrás de un dibujo lindo
Aquí estoy,
con el acento más
prófugo en su escape
hacia lo contenido:
una mariposa
mira tus caderas,
en ella va plantada
una palmera
que arroja del acento
la tilde de un afónico
poema.
Aquí estoy:
sin estar, tuyo
con las uñas
limpias, rasgadas
por dentro.
Aquí voy,
con lo único
que sé:
haciendo un acento
en la caverna de tu
cuerpo:
retumba:
retumba:
retumbaría
si no fueras una silueta.
21 mar 2012
Lunar y dimensión
En el café
pruebo la soledad
de mi carne,
mis labios se besan
entre si, amargos;
o quizá lo correcto
es decir que se
muerden, tratando
de adquirir sombra
dentro de la taza,
más dentro
del café.
12 mar 2012
Contornos de noche
Sale la tarde,
cuelga su vestido
desnudo en la
comisura de tu
cuerpo,
donde la tarde
sale y en ella
juegas con los
dedos.
Sale la tarde
y un alegre río
derrocha imponentes
gotas.
10 mar 2012
¿Qué aliento?¿ ?¡
Mi voz de fuego
despliega un horizonte
reflejado por el reflejo,
camino, camino, caminó camino,
camino camino.
Voz de fuego
pliegue de la imagen,
calcinación entre muñecas
que orinan fuego,
y ellas hablan,
secretas,
que mi voz y el fuego
son cristales y reflejan
el reflejo del reflejo
de otro cristal
donde una muñeca cita:
Mi voz de fuego,
albatros de alas
calientes,
pájaro adentro
de entrañas,
donde la noche
toma un ningún
vuelo.
6 mar 2012
La perilla
Gira la perilla,
el asesino se asesinó
a lado de las muñequitas.
Gira la perilla.
¿Quién será si no
hay perilla?
La puerta quedó abierta
y sobre el pasto hay
un cuerno, es la voz
del asesino que murió
a lado de las muñequitas;
lo soplo y nada suena
sólo un pequeño unicornio
sale volando de sus orillas.
Gira la perilla,
se abre la cama
y en ella
el asesino murmura:
te quiero, vida.
-La vida es tuya.
29 feb 2012
Flores en cien páginas
Rasgo la luna
y la luna se desborda
apretada.
Las nubes tímidas
suben, suben, avanzan.
Un segundero se posa
en el reloj más denegado,
y va diciendo:
Cu.cú Ku.kú
Rasgo la luna
con un poema
entre tus manos.
26 feb 2012
Jarrón de azúcar
Jarrón de azúcar,
un gusano,
un rayo.
Jarrón de azúcar,
sonaja de sonidos,
te bebo y tú me comes.
Un gusano,
un rayo.
Yo soy el gusano
que rasga tu útero.
Un gusano,
un rayo.
Tú eres el rayo,
jarrón de azúcar
que envenena al gusano.
Y todo,
al final,
llueve:
granizo.
Me develo,
y me siento feo;
miro al espejo,
y sólo veo
un gusano,
un rayo.
18 feb 2012
Dedos
Tomo los dedos
y los ato, los ato
y los ato y los ato
a la silueta que
te inscribo.
Corrigo los dedos
y en un nudo
la noche se vuelve
a resbalar,
se vuelve hacer
hilo, e hilo
los dedos a tu cuerpo
más real.
Luego miro mis dedos,
río, río tanto
pues tanto es
el sueño,
y tanto son
los dedos
que te extrañan.
9 feb 2012
8 feb 2012
Frente a una luna
A la tarde
o al oleaje,
canto en una luna
amarilla
y me voy
lento, voraz, loco
a escribir la noche.
5 feb 2012
Esta lluvia
Esta lluvia
que todo hace
y en todo se dice,
cada gota parece una letra
y el pavimento se dibuja
de vaga literatura que escribe
el cielo.
Esta lluvia,
que todo hace
y todo cose.
En la orilla
de mi cerebro,
una ardilla
se detiene,
roe el viento,
se levanta y ata
a sus patas mis ideas.
Esta lluvia,
que todo hace
y en todo permanece,
mis dedos delinean
tu cuerpo en la silueta
que soy bajo la lluvia.
Esta lluvia
que se mece desde dentro,
cae y cae desde el fuego.
Esta lluvia
que todo hace
y en todo se deshace.
31 ene 2012
Idea
Toco un tambor
que resuena en las hojas.
Las hojas se llevaron mi cerebro.
Lo toco con mi huesos
y mi cerebro se abre:
encuentro diamantes
en sus pliegues
y una luz extraña
baja, pues toco
mi tambor gigante
y una luz se proyecta
en los diamantes.
30 ene 2012
Suben las campanas
Suben las campanas,
suben alto
y cantan,
suben y tiran
casi todas las
mañanas.
Suben pues tienen
alas
y cantan
la noche
por la mañana.
29 ene 2012
Inmensurable
Había encontrado la
puerta hacia el llano,
una estrella parecida
a un caracol se
arrastraba por esa
noche, palpitando.
La luna se detenía
en las copas del
pasto; el pasto crecía
en el llano, y el
llano se abría desde
un mar dibujado
en el que un pez
sonámbulo se hacía
paso con sus aletas
de aire hacia
lo inmensurable.
15 ene 2012
En una noche detenida,
en una siesta que crecía, tuve una aflicción.
Te fui con vida, te fui con valer y calor
de una sonrisa. Te fui con una tarde el tercio de mi vida.
Y mi suspenso esta allí suspendido, pues fui lo que yo quería.
Un lugar en las nubes me haría nublado.
Un lugar en el olvido me haría memoria.
Un lugar en tus labios me haría delincuente,
asombrado, siempre desnudo, siempre buscado.
Un lugar en tu muerte me haría epitafio
en tu tumba habría que nombrarte con un beso y
escribir tu piel con algunos huesos.
Un lugar en tus labios pronuncia un eco
inflamado en una noche detenida,
a la que ya no hay más.
Un lugar en las nubes me haría nublado.
10 ene 2012
A una falda
El sol es un nudo
que se fue desatando
en la noche.
El nudo está hecho
de ceniza, de semillas
y del polvo que
cubre tus piernas.
Tus piernas se desatan
al espolvorear una flor
sobre tu piel.
Sueñan,
resucitan,
se desmoronan.
9 ene 2012
Las gotas no han caído
se mantienen atentas
en el sol más firme
más fijo,
en la aurora del día
un arcoíris parecido
a la vida
cae en cada hoja,
sobre la piedra y el
pasto.
Todo se irá acomdando,
los patos se irán volando,
las abejas danzando,
los ríos temblando.
Tú seguirás y otro, contigo
sabrá hacer nada,
y entre confusiones
se entenderán;
todo se irá acomodando
excepto mis garras,
mis escamas
con las que te dije:
En la vida no sé qué
sea real, pero me gustas,
y eso, para mí, es real.
Las gotas no han caído,
la lluvia no es real;
son sólo las gotas,
es sólo que están firmes
y se congelan en cada instante
cuando cada instante pasa,
y pasa en su fuga
que no será instante ni real.
8 ene 2012
Labrar hondo
Labrar hondo,
labrar la piedra
y el respiro;
mi estómago es una cazuela
donde hechicería y sortilegio
se unen para inflar intestino:
serpiente en fuga.
Labrar hondo,
con brillo,
labrar la escalera
y la cama y un anillo.
Labrar la piel,
ungüento con sal,
piel de dragón terso,
suave, erótico.
Los labios
son dos cascos
donde el agua y fuego
se unen para hacer una burbuja,
arena y martillo.
Labrar hondo,
bajo el casco de estrellas,
el mundo es una sonaja
que jamás suena.
Labrar hondo,
sin esperanza.
Labrar hondo
hasta la fe,
y quizá, saber
que jamás se existe,
sólo se muere.
Labrar hondo,
hasta la vida
en un café y pedir un té.
Labrar hondo,
por lo hondo que sea el mar,
por lo hondo que sean unos ojos,
labrar hasta la palabra cuando
se exprese honda, hasta la lengua,
y te diga que labraré hondo
hasta tu cuerpo.
Labrar hondo,
labrar en mudo mundo.
Labrar hondo
hasta mis huesos
de papel.
6 ene 2012
Yo no sirvo, vivo
"Eres un inútil, no sirves para nada"
Y ella tiene razón.
Pues yo no sirvo,
no hago, no desarrollo,
no llegó.
Yo no sirvo.
Yo soy,
no soy una función,
ni relación.
Yo soy,
más allá de un verbo,
más allá de un adjetivo,
más allá del lenguaje
me levanto del fango,
conozco la tierra y el agua,
hago fuego y aire,
me levanto del fango,
el cielo me mira,
pues soy de los pocos
que no sirven:
hacen, crean, toman,
sueñan y escriben.
Yo soy poeta,
me dedico a no servir,
me dedico a vivir y a morir
con mis venas,
con lo que yo quiero.
Pues no sirvo,
a mí, la noche no me sirve,
la vivo.
No sirvo, sonrío.
Yo vivo, no sirvo,
y servir es funcional,
no es malo ni bueno,
es sólo algo personal
que no pide el pueblo:
la sociedad.
Yo no sirvo,
pues no obedezco,
tengo demasiadas alas
y algunos besos;
yo no soy servicial,
yo no soy para servir,
yo soy para vivir.
No sirvo,
río, sonrío,
juego, y hago silencio.
Yo no sirvo, vivo.
5 ene 2012
Esta noche habría de bailar,
no olvidarla; pues ha sido de las peores.
Habría que celebrar con vómito y languidez,
pues las horas se hicieron de espera
y a la espera terminó.
Esta noche habría que recordar la anterior:
del refugio a la cama, y de allí a lo sublime,
reírse cuando sientes que el infierno eres tú
entre vacíos, pero tuyo. No hay espacio,
ni queda la situación.
Así se hace el paraíso de la noche: Comer tacos y un té mágico.
A la hora, el dolor es la expresión pura
de lo que tienes qué hacer. Tu cuerpo espera,
vomitas saliva, el olor de tu boca se vuelve aire
y duermes en esa atmosfera real, verdadera, el aire
es aliento. Tus brazos cálidos, la frente de fuego,
el estomago es una caverna donde sentencia y fortuna han
seguido la voluntad, pues la voluntad te llama con la evidencia,
tu cuerpo te responde, y no habría de olvidar lo que dice.
Abandonar. El límite se ha logrado.
Pues esta noche habría que bailar
desde lo logrado.
4 ene 2012
Hay un suspiro,
éter de hojas y de hilos.
Las palmeras son cámaras
donde los retratos hallan
discos fotográficos,
imagen, primer desnudo,
primer tema violado;
las palmeras llegan
hasta los faroles,
pero ellos tienen alas
y las luces y los andenes
se van separando por un cielo
terrestre, fijación por el vuelo
del viaje y de la voz nocturna
de los faroles y sus luces pequeñas.
Hay un suspiro que no encuentro
pero todos los días lo sacó,
busca ser palmera,
parece un farol o quizá una quimera.
Hay un suspiro que intenta hallar las alas
los cordones y las hileras;
no olvido: los pies están hechos
del primer cielo, techo enrocado entre palmeras,
límite desde frontera,
los pies hallan vuelo en su caminar de huellas,
en sus alas, caen por un vacío, y entre hojas e hilos
se hacen silencio, suspiro.
3 ene 2012
Rosca y Lluvia
Me gustan los días nublados,
lucen tan frágiles,
levitan magos entre las nubes:
observan y dictan.
Me gustan los días nublados,
si la tarde es un espejo
la mañana sería la dimensión:
portal donde los sueños adquieren
precipitación, lúdicos,
jamás volverá a despertar la
conciencia en ese reflejo.
Me gustan los días nublados,
su piel, título y esmalte vago
donde mis pies se mueven pesados.
Los días nublados,
frágiles, pero no fríos,
telúricos pero sin centro:
estelares.
En ellos el grito
y el azar se mueven,
sin nosotros,
tersos, nublados.
2 ene 2012
Tejo un círculo
con tres cerillos,
algún imbécil
le llamaría cerillas;
pero no, el fuego carece
de género pues transmuta
en cada sensación,
por eso he hecho este círculo
donde al voltear,
cada ángulo no existe,
ni los cerillos
ni las cerillas.
El fuego
es el reflejo gracioso
de las hojas, del vacío,
y de diversos ojos.
1 ene 2012
Dragón - silueta
Dragón y silueta.
Dibujo en mis dientes
un dragón y mi silueta.
Todo comienza
en el ombligo,
y mi ombligo es
un dragón y una silueta,
y su silueta sería
otra silueta de algún dragón,
y ese dragón duerme en mi ombligo
al igual que una noche serena, loca,
y contigo.
31 dic 2011
30 dic 2011
Danzas
Hoy tuve una sensación rara. Estaba durmiendo, desperté triste. Después me puse contento, hace tiempo que no estaba triste por otra cosa que no sea actuaría, mi futuro, mi presente, o por ti. Me senté y me quedé pensando. Vi el espejo y me veía guapo, pensé en ti. Regresé al sueño y lo entendí. Estaba triste por una imagen rara y difícil de tratar. Pero descubrí su evidencia: soy mejor que dios, él no se equivoca, no necesita de nadie para existir. Entonces me puse triste y feliz. Luego Dios me sonrió, y los dos nos quedamos en un largo sueño que cada quien había hecho para el otro. Después me dolió despertar. Pero me quedé sonriendo.
28 dic 2011
Una hoja se desvanece
Una hoja se desvanece, ríe. Incluso mi mente más lejana la extraña. Entonces la hoja se vuelve fruto, se vuelve rosa y piedra, florece en el centro del vacío, casco, bulbo, ángel perdido. ¡Qué extraña sensación, ésta, de estar perdido! maquillándome con el vacío, otra rosa, el mismo hilo.
Encuentro mi cordón umbilical mordiendo el principio. ¡Qué extraña situación! Esta de hacer la muerte en un pétalo y el pétalo de sueño. Mis dedos traviesos absorben. Y en el callar de la noche, un café, un espacio, y la hoja ríe: desaparece; pero mis dedos le marcan, le borran palabras que jamás he escrito.
13 sept 2011
:: Brisas
De un aliento,
mariposas
furtivas
comenzarón a cazar
al viento.
Al brasar las olas
por tus labios,
la arena dio cálidos
suspiros para poder
alcanzar sobre las bocas
invisibles besos.
mariposas
furtivas
comenzarón a cazar
al viento.
Al brasar las olas
por tus labios,
la arena dio cálidos
suspiros para poder
alcanzar sobre las bocas
invisibles besos.
31 ene 2011
10 sept 2010
4 sept 2010
2 sept 2010
24 jul 2010
20 jul 2010
Los verdaderos ciclos de cinco poemas
12-07-10
I
Besos ante el suspiro,
sueños a cada de tu respiro.
Palabras breves,
breves… sí pero llenas de un vacío.
II
Quiero catalogar las estrellas,
decirles a cada una un nombre.
Y esto es una empresa imposible,
no por la falta de nombres
y el infinito de estrellas;
puedo presumir que me sobra
imaginación que revela tiempo;
sino por que todas las constelaciones
tendrían el tuyo.
Y no quiero voltear en las noches
al cielo, y encontrarte ahí…
siempre.
20-07-10
III
Un cielo,
un oscuro cielo
que brilla y se dilata,
y que pinta de colores
a los veleros.
IV
De una manantial
he recogido dos gotas,
dos gotas que se han caído
desde mis sueños.
V
Un bálsamo
con un suave veneno;
la luna lo toma,
devota, levita.
En dos semana se enamora.
En dos semanas brilla.
Yo también te aulló…
Yo también reflejo
las estelas que navegan
desde las estrellas.
I
Besos ante el suspiro,
sueños a cada de tu respiro.
Palabras breves,
breves… sí pero llenas de un vacío.
II
Quiero catalogar las estrellas,
decirles a cada una un nombre.
Y esto es una empresa imposible,
no por la falta de nombres
y el infinito de estrellas;
puedo presumir que me sobra
imaginación que revela tiempo;
sino por que todas las constelaciones
tendrían el tuyo.
Y no quiero voltear en las noches
al cielo, y encontrarte ahí…
siempre.
20-07-10
III
Un cielo,
un oscuro cielo
que brilla y se dilata,
y que pinta de colores
a los veleros.
IV
De una manantial
he recogido dos gotas,
dos gotas que se han caído
desde mis sueños.
V
Un bálsamo
con un suave veneno;
la luna lo toma,
devota, levita.
En dos semana se enamora.
En dos semanas brilla.
Yo también te aulló…
Yo también reflejo
las estelas que navegan
desde las estrellas.
14 jul 2010
9 jul 2010
1 jul 2010
30 jun 2010
26 jun 2010
13 jun 2010
A un corazón desde mis latidos
He cansado al corazón bajo sus latidos, pero sólo sigo un ritmo, una oración que se mece entre el cielo y el infierno, cuándo se tiene que elegir cualquiera de los dos caminos. No hay más sendero sin que aparezcas, escúchalo, ritmo de timbales que cantan suburbios ángeles, oriundos de los de abajo, de los clavados por los que hicieron más ruido que otros con su sentimiento. Ese ritmo es el tuyo, no más que el tuyo, al único con el que todavía puedo verme. Sólo duerme con él, siéntelo vibrar. No cabe duda, así se escucha el infierno. Pero si lo cuento... sé que lo detendrás sólo para llorar en su silencio.
11 jun 2010
Al marco
Un marco,
grabado de nuestros misterios;
solitarios y teocráticos,
suspirando en recuerdos.
En sus manchas recorremos,
en sus manchas nos perdemos.
Y en el cristal
enterramos nuestros sueños.
Y en el cristal
confundimos los cielos.
Un marco,
línea del desespero;
curva que se vuelve al suspiro
que me vuelve sin respiro.
En sus manchas enterramos,
en sus manchas perdonamos.
Y en el cristal
pasan los años.
Y en el cristal
nos conocemos.
Un marco,
guardia del retrato;
que tan simple, escondido tras su laberinto,
guarda en su imagen, un sentimiento.
Y en el cristal
merodean figuras.
Y en el cristal
navegan tus palabras.
Un marco,
enigma de mis memorias,
enclaustro de nuestras estrellas;
vacío desde las promesas.
Y en el cristal
nos levantamos.
Y en el cristal
se esconden versos.
Un marco,
con manchas en sus bordes,
reflejando en su cristal
el abismo de su vacío.
Y en el cristal
no se disuelve una escultura.
Y en el cristal
no abunda tu figura.
Sólo mi locura.
Un marco,
juez del tiempo,
reflejo del brear y del cuerpo,
únicas veces de mi misterio.
¡Ah maldito!,
los recuerdos aparecen…
-Guardia del retrato,
¿dónde está su imagen?
grabado de nuestros misterios;
solitarios y teocráticos,
suspirando en recuerdos.
En sus manchas recorremos,
en sus manchas nos perdemos.
Y en el cristal
enterramos nuestros sueños.
Y en el cristal
confundimos los cielos.
Un marco,
línea del desespero;
curva que se vuelve al suspiro
que me vuelve sin respiro.
En sus manchas enterramos,
en sus manchas perdonamos.
Y en el cristal
pasan los años.
Y en el cristal
nos conocemos.
Un marco,
guardia del retrato;
que tan simple, escondido tras su laberinto,
guarda en su imagen, un sentimiento.
Y en el cristal
merodean figuras.
Y en el cristal
navegan tus palabras.
Un marco,
enigma de mis memorias,
enclaustro de nuestras estrellas;
vacío desde las promesas.
Y en el cristal
nos levantamos.
Y en el cristal
se esconden versos.
Un marco,
con manchas en sus bordes,
reflejando en su cristal
el abismo de su vacío.
Y en el cristal
no se disuelve una escultura.
Y en el cristal
no abunda tu figura.
Sólo mi locura.
Un marco,
juez del tiempo,
reflejo del brear y del cuerpo,
únicas veces de mi misterio.
¡Ah maldito!,
los recuerdos aparecen…
-Guardia del retrato,
¿dónde está su imagen?
30 mar 2010
Paraíso
Hoy quiero decir mis sentimientos,
tenderme a este vago cielo
acostado desde el infierno,
alumbrado desde el destierro.
E incandescente pasan mis sueños,
arrojados, mis pasos de enano,
van arrumbados al epílogo de su entierro.
En el aura se viste un color,
de sus listones brilla el ardor,
corazones y muecas levitan en el resplandor,
es ahora, la hora del dolor,
ahora, la hora de amor.
Rimas bajo la estación
los paisajes atardecen la tarde
los búhos dibujan al dibujo;
¡ah, divina naturaleza!,
última plenitud de belleza,
paso en las praderas
sobre tus rebeldes entrañas,
me cubro de tu ilusión
cuando bailo con el sátiro de tu corazón.
Y la noche me rocía tus llamas,
mito de toda oración,
clarín de estrofas a pasión.
Y el viento me susurra
sus sinfonías de silencio,
misterio de perfección
perfección del siniestro corazón.
Nadando sobre estos sentimientos
que se pliegan en un rincón,
los volcanes escriben los bosques,
bosques raquíticos del cielo,
último rincón del infierno.
tenderme a este vago cielo
acostado desde el infierno,
alumbrado desde el destierro.
E incandescente pasan mis sueños,
arrojados, mis pasos de enano,
van arrumbados al epílogo de su entierro.
En el aura se viste un color,
de sus listones brilla el ardor,
corazones y muecas levitan en el resplandor,
es ahora, la hora del dolor,
ahora, la hora de amor.
Rimas bajo la estación
los paisajes atardecen la tarde
los búhos dibujan al dibujo;
¡ah, divina naturaleza!,
última plenitud de belleza,
paso en las praderas
sobre tus rebeldes entrañas,
me cubro de tu ilusión
cuando bailo con el sátiro de tu corazón.
Y la noche me rocía tus llamas,
mito de toda oración,
clarín de estrofas a pasión.
Y el viento me susurra
sus sinfonías de silencio,
misterio de perfección
perfección del siniestro corazón.
Nadando sobre estos sentimientos
que se pliegan en un rincón,
los volcanes escriben los bosques,
bosques raquíticos del cielo,
último rincón del infierno.
10 ene 2010
7 nov 2009
31 oct 2009
Mujer
Ven aquí, doncella, ve lo que te espera.
Ven, baja a esta aura que desespera.
Ah, dulce ideal de belleza,
ven, voltea a la agudeza.
Te he traído desde lejos
las estrellas con las que se alumbra el místico Apolo,
los mágicos lagos donde se bañan mis Ninfas,
y esto, que es de especial admiración;
me he batido con Zeus, y aun engaño,
he liberado a singulares Titanes.
Obsérvalos, como se vuelven ciegos
al ver tu belleza;
ve a ese en especial, al de la orilla,
ve como se restriega ese mago del tiempo;
obsérvalo, devorador de todos,
y ahora, se retuerce a lastimosas migajas.
Fue Él, Cronos, quién me ha dado este reloj.
-Tómalo, te lo regalo- admíralo,
ve sus cadenas de oro,
mira como a cada segundo se incrementa tu belleza,
este pequeño reloj guarda el éxtasis de Afrodita
y la elocuencia de Hermes, cuídalo Mujer.
Y por todo, sólo falta algo,
éstas, a la rebelión de mi poesía,
son todas las páginas que te regalo,
a ti, Mujer; siempre y todo a ti.
¡¿Pero qué es lo que veo?!
¿Por qué doblas tu cara
y a una mueca, muestras desprecio?
¡Ah, de mí, que vague a sed y hambre,
que deambulé con tu nombre a pecho
en los místicos sueños!
¡Yo que fui a orar con el gran Fénix…
ve mis manos, quemadas al tocar el ave!
Yo que me prendí de las alas de Azrael
y sentí el látigo de Abraxas.
Yo que me refugie a la sed, del disfrazado Iblis,
y que perdí sangre por Ares.
Yo que recorrí al confín
y al abismo,
que cruce umbrales
por volver a verte.
¡Ah, triste sed de mi destino!
Cruel… infernal, maldito.
Doblé las espadas de la violencia,
convertí el arte en mito,
y crucé el arco de la muerte;
sólo para regalarte mi poesía
que crujía al enfrentar cada día
los pasajes más escarmentados
y los paisajes nunca alumbrados.
Heme aquí, cruel Mujer…
rendido a tus pies;
desde tu cadera a tus senos,
desde tus brazos a tu sonrisa.
¡Ve ahora, Mujer, ve lejos,
que siempre desde dónde estés, siempre te veré!
¡Ah, fatico destino,
siento el hastío,
este hastío que me lleva
a gritar que la amo!
¡Ah, Mujer, no respires
hasta que llegue mi muerte,
que aunque sea este dolor
tan grande y pena tan costosa,
quiero que sepas
que esta poesía
es para ti…!
todo a ti.
Ven, baja a esta aura que desespera.
Ah, dulce ideal de belleza,
ven, voltea a la agudeza.
Te he traído desde lejos
las estrellas con las que se alumbra el místico Apolo,
los mágicos lagos donde se bañan mis Ninfas,
y esto, que es de especial admiración;
me he batido con Zeus, y aun engaño,
he liberado a singulares Titanes.
Obsérvalos, como se vuelven ciegos
al ver tu belleza;
ve a ese en especial, al de la orilla,
ve como se restriega ese mago del tiempo;
obsérvalo, devorador de todos,
y ahora, se retuerce a lastimosas migajas.
Fue Él, Cronos, quién me ha dado este reloj.
-Tómalo, te lo regalo- admíralo,
ve sus cadenas de oro,
mira como a cada segundo se incrementa tu belleza,
este pequeño reloj guarda el éxtasis de Afrodita
y la elocuencia de Hermes, cuídalo Mujer.
Y por todo, sólo falta algo,
éstas, a la rebelión de mi poesía,
son todas las páginas que te regalo,
a ti, Mujer; siempre y todo a ti.
¡¿Pero qué es lo que veo?!
¿Por qué doblas tu cara
y a una mueca, muestras desprecio?
¡Ah, de mí, que vague a sed y hambre,
que deambulé con tu nombre a pecho
en los místicos sueños!
¡Yo que fui a orar con el gran Fénix…
ve mis manos, quemadas al tocar el ave!
Yo que me prendí de las alas de Azrael
y sentí el látigo de Abraxas.
Yo que me refugie a la sed, del disfrazado Iblis,
y que perdí sangre por Ares.
Yo que recorrí al confín
y al abismo,
que cruce umbrales
por volver a verte.
¡Ah, triste sed de mi destino!
Cruel… infernal, maldito.
Doblé las espadas de la violencia,
convertí el arte en mito,
y crucé el arco de la muerte;
sólo para regalarte mi poesía
que crujía al enfrentar cada día
los pasajes más escarmentados
y los paisajes nunca alumbrados.
Heme aquí, cruel Mujer…
rendido a tus pies;
desde tu cadera a tus senos,
desde tus brazos a tu sonrisa.
¡Ve ahora, Mujer, ve lejos,
que siempre desde dónde estés, siempre te veré!
¡Ah, fatico destino,
siento el hastío,
este hastío que me lleva
a gritar que la amo!
¡Ah, Mujer, no respires
hasta que llegue mi muerte,
que aunque sea este dolor
tan grande y pena tan costosa,
quiero que sepas
que esta poesía
es para ti…!
todo a ti.
Cantos al pedestal
Canto mis alaridos
en una estrella a la que paso,
entre estelas de melancolía.
Todo va pasando en estos cantos amargos,
cuando reflexiono a tu oído lejano
las palabras que murmuran al día
los suspiros que transitan a ese olvido
que camina desde tu mirada esquiva.
¿Qué ganas al tenerme a este suspenso?
sin escurrirme al sueño y vivir a gotas de saliva.
El reloj marca la hora del infierno
desde el umbral extasiado: el inundado pasado.
Me saque los ojos para voltear a los tuyos,
aturdido por el dolor y a la nostalgia del color,
descubrí las manías del amor
con las lágrimas que se vierten desde dentro;
fui a reírme a tu encuentro,
y con el pecho destazado, fui a perder los lamentos.
¡Oh, estos reflejos ciegos!
vacíos a los umbrales perdidos.
Sabe Dios y Mefisto, que me fui a nadar al inframundo,
y en sus playas y costas encontré
los ojos que me arranque.
Los recogí al regocijo y con cuidado;
y masticando uno, entre sus pupilas,
vi una imagen gloriosa y vil:
era tu cuerpo desnudo y bermejo,
y era tu misma mirada distante
la que observaba el azul que despertaba en el suelo.
Me acerque temeroso y suavemente,
y con intrépido y especial cortejo,
te dedique mis palabras densas;
pero tú, sedentaria figura,
no te dignaste a voltear
mientras clavabas
mi último ojo en un pedestal.
en una estrella a la que paso,
entre estelas de melancolía.
Todo va pasando en estos cantos amargos,
cuando reflexiono a tu oído lejano
las palabras que murmuran al día
los suspiros que transitan a ese olvido
que camina desde tu mirada esquiva.
¿Qué ganas al tenerme a este suspenso?
sin escurrirme al sueño y vivir a gotas de saliva.
El reloj marca la hora del infierno
desde el umbral extasiado: el inundado pasado.
Me saque los ojos para voltear a los tuyos,
aturdido por el dolor y a la nostalgia del color,
descubrí las manías del amor
con las lágrimas que se vierten desde dentro;
fui a reírme a tu encuentro,
y con el pecho destazado, fui a perder los lamentos.
¡Oh, estos reflejos ciegos!
vacíos a los umbrales perdidos.
Sabe Dios y Mefisto, que me fui a nadar al inframundo,
y en sus playas y costas encontré
los ojos que me arranque.
Los recogí al regocijo y con cuidado;
y masticando uno, entre sus pupilas,
vi una imagen gloriosa y vil:
era tu cuerpo desnudo y bermejo,
y era tu misma mirada distante
la que observaba el azul que despertaba en el suelo.
Me acerque temeroso y suavemente,
y con intrépido y especial cortejo,
te dedique mis palabras densas;
pero tú, sedentaria figura,
no te dignaste a voltear
mientras clavabas
mi último ojo en un pedestal.
22 oct 2009
Tristes ilusiones
Sol a tristes noches,
bajo ofuscos corazones a ilusiones,
perdido de letras al mundo,
obsesivo en mis días muertos;
muertos al pasar perdidos,
callo a gritos mis sentimientos,
pegado a su piel de olvido;
verla desde el vacío de los segundos
fuera de este inframundo.
Oriundo a la vida sin expresión,
no sé si mi gusto por ella sea sólo sensación,
o si voy ahogándome en secreta devoción
al verla caminando sobre cristal sensualidad;
ella corre a mi soledad,
piérdeme, carisma de deidad,
piérdeme en tu maníaca sombra,
que el día lejano aún no aparece,
cadáveres devotos suspiran
el denso aire que nos separa,
y entre la densa aura
de nuestro reflejo,
el brillo de nuestros cuerpos permanece
al ósculo que nuestras almas levantan.
Di si hoy piensas en mí,
si un sentimiento se levanta al espejo
cuando te observas dedicada al tiempo;
cubriéndote a las figuras de tu próximo cuerpo.
Di que atrás de ese espectro vive
a disturbios de tu mente una imagen,
que galopa con alas a tu mejor ilusión;
comprobando tus siluetas de imaginación.
Di que en esa evocación, mi piel leve
se cuelga a tus ojos que se sumergen
en ese reflejo.
Di a lo que callas cuando te miro:
tus ojos pálidos no engañan mi suspiro,
sólo di que piensas en mí.
bajo ofuscos corazones a ilusiones,
perdido de letras al mundo,
obsesivo en mis días muertos;
muertos al pasar perdidos,
callo a gritos mis sentimientos,
pegado a su piel de olvido;
verla desde el vacío de los segundos
fuera de este inframundo.
Oriundo a la vida sin expresión,
no sé si mi gusto por ella sea sólo sensación,
o si voy ahogándome en secreta devoción
al verla caminando sobre cristal sensualidad;
ella corre a mi soledad,
piérdeme, carisma de deidad,
piérdeme en tu maníaca sombra,
que el día lejano aún no aparece,
cadáveres devotos suspiran
el denso aire que nos separa,
y entre la densa aura
de nuestro reflejo,
el brillo de nuestros cuerpos permanece
al ósculo que nuestras almas levantan.
Di si hoy piensas en mí,
si un sentimiento se levanta al espejo
cuando te observas dedicada al tiempo;
cubriéndote a las figuras de tu próximo cuerpo.
Di que atrás de ese espectro vive
a disturbios de tu mente una imagen,
que galopa con alas a tu mejor ilusión;
comprobando tus siluetas de imaginación.
Di que en esa evocación, mi piel leve
se cuelga a tus ojos que se sumergen
en ese reflejo.
Di a lo que callas cuando te miro:
tus ojos pálidos no engañan mi suspiro,
sólo di que piensas en mí.
Di, dilo ya, di que piensas a mí.
19 oct 2009
Exhalo de sensación
Soy desmesurado en el amor,
respira mis deseos desde tu balcón,
que de nada a noches se expresa dolor
bajo las estrellas de tu corazón.
Profeta entre ilusiones,
figuras en piruetas sin evocación,
soy perdido a tus maneras comunes;
emanaciones solitarias a exhalo de la sensación.
Ámame Amor. Ámame, amor.
¿Qué hay debajo de dios?
…
¡oh, sólo somos nosotros dos, entre el fulgor!
Se pierde hoy el ritmo ajeno de mi adiós,
que despistarte a horas de temor,
vamos arrullados a destellos.
respira mis deseos desde tu balcón,
que de nada a noches se expresa dolor
bajo las estrellas de tu corazón.
Profeta entre ilusiones,
figuras en piruetas sin evocación,
soy perdido a tus maneras comunes;
emanaciones solitarias a exhalo de la sensación.
Ámame Amor. Ámame, amor.
¿Qué hay debajo de dios?
…
¡oh, sólo somos nosotros dos, entre el fulgor!
Se pierde hoy el ritmo ajeno de mi adiós,
que despistarte a horas de temor,
vamos arrullados a destellos.
9 oct 2009
Sinestesias al corazón
Largos segundos,
sueños corruptos y profundos,
¿qué hay hoy cuando se arrastra tu cuerpo?
sólo largos segundos de tiempo,
cruzados a la orilla de los muertos;
de esos cadáveres eterno
que vivimos a cada sentimiento.
Se laza la noche
sobre nuestros cuellos,
hoy la eternidad es corta,
los segundos son otros
ocultos y claros al detenerte,
voltear a escapar a tus ojos,
refugiar al vacío, el sentirte,
olvidar mientras pienso en tus anhelos,
y como mágica a una pasión funesta,
le cuelgo de mi sueños
para acabar con los nuevos hasta el derroche.
¡Ah, si mis sentimientos fueran tan llenos como son vacíos!,
amando pasos del pasado, exagerando el espejismo hasta ser verdad,
¿qué doy cuando no soy suscriptor a esta trivial y enfermiza realidad?
sólo se exprime mi soledad al abismo en que se traduce la oscuridad,
oscuridad desde mis breves años, amarrado siempre a mis desvelos.
Qué oscuro y suspicaz es al sepelio
cuando sigo deambulando en mi entierro,
lleno de criptas, me pregunto dónde desespero
con la mujer a ilusión que quiero
¿acaso al destino insolente al que no fío?
Tú, que cuelgas de mi emoción,
pierde de menos la sensación;
ciegas devociones del alba
al perfumar el alma que a penas acaba,
sinestesias de mi imaginación,
pendones de mi corazón
que se despliegan sin ubicación.
sueños corruptos y profundos,
¿qué hay hoy cuando se arrastra tu cuerpo?
sólo largos segundos de tiempo,
cruzados a la orilla de los muertos;
de esos cadáveres eterno
que vivimos a cada sentimiento.
Se laza la noche
sobre nuestros cuellos,
hoy la eternidad es corta,
los segundos son otros
ocultos y claros al detenerte,
voltear a escapar a tus ojos,
refugiar al vacío, el sentirte,
olvidar mientras pienso en tus anhelos,
y como mágica a una pasión funesta,
le cuelgo de mi sueños
para acabar con los nuevos hasta el derroche.
¡Ah, si mis sentimientos fueran tan llenos como son vacíos!,
amando pasos del pasado, exagerando el espejismo hasta ser verdad,
¿qué doy cuando no soy suscriptor a esta trivial y enfermiza realidad?
sólo se exprime mi soledad al abismo en que se traduce la oscuridad,
oscuridad desde mis breves años, amarrado siempre a mis desvelos.
Qué oscuro y suspicaz es al sepelio
cuando sigo deambulando en mi entierro,
lleno de criptas, me pregunto dónde desespero
con la mujer a ilusión que quiero
¿acaso al destino insolente al que no fío?
Tú, que cuelgas de mi emoción,
pierde de menos la sensación;
ciegas devociones del alba
al perfumar el alma que a penas acaba,
sinestesias de mi imaginación,
pendones de mi corazón
que se despliegan sin ubicación.
7 oct 2009
Al borde de amarte
Destellos incoherentes,
en tu piel inerte,
que grave fue verte;
pero que paraíso es tenerte.
Subiendo a los ombligos pertinentes
de horizonte hasta poniente,
siempre en tus brazos ir a pensarte,
pensarte dormido entre tus senos de mi muerte,
olvidarte mientras vivo y recordarte
mientras sueño, fantasía de postrarte
bajo la oscuridad del sonido de respirarte,
anhelarte hasta el borde de amarte.
en tu piel inerte,
que grave fue verte;
pero que paraíso es tenerte.
Subiendo a los ombligos pertinentes
de horizonte hasta poniente,
siempre en tus brazos ir a pensarte,
pensarte dormido entre tus senos de mi muerte,
olvidarte mientras vivo y recordarte
mientras sueño, fantasía de postrarte
bajo la oscuridad del sonido de respirarte,
anhelarte hasta el borde de amarte.
26 sept 2009
A Nada
Ahora quiero recordar
tus sueños, olvidarlos siempre
que te vea, orillarlos bajo blancos
que son mis suspiros, llevarte
y nunca regresarte.
Envuelves paciencia entre el tiempo,
¿Quién espera al otro?
Te veo y tú lo compruebas,
sabes que mi magnitud no
cesará, siempre te seguirá.
¿Cómo quitar el bajo amparo
que te comprueba la realidad?
Eres fantasía; móvil de varias
presencias, te veo bajo ese
crepúsculo. ¿Acaso no te pesa
de más con cargar aquel sol?
Estoy perdiendo la escritura,
cosa que con gusto, lo haría
gratos por ti, no quiero que
leas esto, pero no puedo
resistir cuando lo veas; lo que
quiero es que lo destruyas
y comprendas; que alguien escribe
sólo para ti. Que escribe
desde lejos cuando tú estás
cerca, que llena todos los
esfuerzos a cambio de
un infértil gesto,
a cambio de nada, sólo Nada.
Quiero escucharte mientras hablo,
callar todos tus días
en los relámpagos de cada noche,
llevarte por los caminos más oscuros
y comenzar a comer tus ojos.
Sueño negro de velo
hermoso,
realmente ahora muero.
Te veo y sé que
Dios existe.
Si sólo podría
acercarme y no
desistir de tu belleza
en un miedo ajeno
de mí.
Si sólo soñarás lo
que ahora recuerdo,
estoy seguro que ahora
tus labios bailarían
sobre la sombra de
mi carne.
Mis alucinaciones tienen
tu figura,
mis gestos tienen
tu perdón,
quiero siempre
seguirle desde
nunca.
Llena eres de nada,
pero no puedo resistir;
necesito de tu aura,
del manto supersticioso
que levantas.
Rápidamente mis sueños
tomarán acto,
no sé si para nuestro
bien, pero sé que
llegarán por antes.
Carezco de sentido,
pero la fe de un
arisco,
puede llegar a los
bordes del fin.
Quiero radicar la
cortina que
envuelve mi sombra.
Bajo este manto
de representaciones te veo,
sólo a ti, que triste…
me he enamorado desde
lejos, creo que no hay nada más lamento
que eso,
pero el peligro
guarece, toda
a una gama de resoluciones
a tu nombre oculto.
¿Qué extraño deseo
se muestra esclavo?
Ahora todo tiene muerte
en una vida, todo
resume su panorama de
estética, en
llamadas del silencio.
¿De que sirve el ahogo
comunal de adjudicaciones?
Sólo para maltratar
los bajos anímicos:
¡Ha!, no hay mejor
tortura que la confusión
de sentimientos.
Mantengo mi línea pero
rebase el paraíso de los
celos, cosa que recuerda
lo insano que se
convierte la estulticia.
Francamente ahora sufro
de las complicaciones de
su pasado, una esfera
de miedos por
escribir lo que ahora
ha pasado…
nada, sólo Nada.
Así que Nada, vendamos
nuestros sueños
y torturemos todo goce
del tiempo alumbrado
Hoy no llegas a mis sueños
¿Dónde perdiste aquellas alucinaciones?
¿Qué cuarto se llena de
estrellas?
Acaso es un paraíso
que corrompe los
pecados en un manto de ritos.
Te veo; y realmente
me sorprendo al
no ver nada, solo
un vacío con curiosidad,
algo tan bello de veidad
que imposible se mueve de
realidad.
Tan colosal siempre,
destilas carisma
de cien lunas,
que escondidas bajo
rebuscados universos,
llenan el bermejo olvido.
Quiero llenar tu fama,
destrozarla y amarla.
Tal vez sea tu mejor
sombra de soledad,
o tu mejor hora
de depresivo color;
tal vez nunca logres
saber lo que ahora hallas,
pero te observo
y bajo ese foso,
quiero morir en tus ilusiones,
quiero ser el azote de locura,
quiero perderme y siempre
recordarte. Quiero siempre llamarte,
llamar lo que tú siempre eres…
Nada.
Quiero verte siempre,
tan bella,
tan llena
de Nada.
tus sueños, olvidarlos siempre
que te vea, orillarlos bajo blancos
que son mis suspiros, llevarte
y nunca regresarte.
Envuelves paciencia entre el tiempo,
¿Quién espera al otro?
Te veo y tú lo compruebas,
sabes que mi magnitud no
cesará, siempre te seguirá.
¿Cómo quitar el bajo amparo
que te comprueba la realidad?
Eres fantasía; móvil de varias
presencias, te veo bajo ese
crepúsculo. ¿Acaso no te pesa
de más con cargar aquel sol?
Estoy perdiendo la escritura,
cosa que con gusto, lo haría
gratos por ti, no quiero que
leas esto, pero no puedo
resistir cuando lo veas; lo que
quiero es que lo destruyas
y comprendas; que alguien escribe
sólo para ti. Que escribe
desde lejos cuando tú estás
cerca, que llena todos los
esfuerzos a cambio de
un infértil gesto,
a cambio de nada, sólo Nada.
Quiero escucharte mientras hablo,
callar todos tus días
en los relámpagos de cada noche,
llevarte por los caminos más oscuros
y comenzar a comer tus ojos.
Sueño negro de velo
hermoso,
realmente ahora muero.
Te veo y sé que
Dios existe.
Si sólo podría
acercarme y no
desistir de tu belleza
en un miedo ajeno
de mí.
Si sólo soñarás lo
que ahora recuerdo,
estoy seguro que ahora
tus labios bailarían
sobre la sombra de
mi carne.
Mis alucinaciones tienen
tu figura,
mis gestos tienen
tu perdón,
quiero siempre
seguirle desde
nunca.
Llena eres de nada,
pero no puedo resistir;
necesito de tu aura,
del manto supersticioso
que levantas.
Rápidamente mis sueños
tomarán acto,
no sé si para nuestro
bien, pero sé que
llegarán por antes.
Carezco de sentido,
pero la fe de un
arisco,
puede llegar a los
bordes del fin.
Quiero radicar la
cortina que
envuelve mi sombra.
Bajo este manto
de representaciones te veo,
sólo a ti, que triste…
me he enamorado desde
lejos, creo que no hay nada más lamento
que eso,
pero el peligro
guarece, toda
a una gama de resoluciones
a tu nombre oculto.
¿Qué extraño deseo
se muestra esclavo?
Ahora todo tiene muerte
en una vida, todo
resume su panorama de
estética, en
llamadas del silencio.
¿De que sirve el ahogo
comunal de adjudicaciones?
Sólo para maltratar
los bajos anímicos:
¡Ha!, no hay mejor
tortura que la confusión
de sentimientos.
Mantengo mi línea pero
rebase el paraíso de los
celos, cosa que recuerda
lo insano que se
convierte la estulticia.
Francamente ahora sufro
de las complicaciones de
su pasado, una esfera
de miedos por
escribir lo que ahora
ha pasado…
nada, sólo Nada.
Así que Nada, vendamos
nuestros sueños
y torturemos todo goce
del tiempo alumbrado
Hoy no llegas a mis sueños
¿Dónde perdiste aquellas alucinaciones?
¿Qué cuarto se llena de
estrellas?
Acaso es un paraíso
que corrompe los
pecados en un manto de ritos.
Te veo; y realmente
me sorprendo al
no ver nada, solo
un vacío con curiosidad,
algo tan bello de veidad
que imposible se mueve de
realidad.
Tan colosal siempre,
destilas carisma
de cien lunas,
que escondidas bajo
rebuscados universos,
llenan el bermejo olvido.
Quiero llenar tu fama,
destrozarla y amarla.
Tal vez sea tu mejor
sombra de soledad,
o tu mejor hora
de depresivo color;
tal vez nunca logres
saber lo que ahora hallas,
pero te observo
y bajo ese foso,
quiero morir en tus ilusiones,
quiero ser el azote de locura,
quiero perderme y siempre
recordarte. Quiero siempre llamarte,
llamar lo que tú siempre eres…
Nada.
Quiero verte siempre,
tan bella,
tan llena
de Nada.
XII
Pienso en ti… descubro que entre las noches habita la sensación mortal de llegar a ti; de abrir tus manos con la mañana que asila el entorno de la distancia, tocarlas y saber que sin ti; todo esto es fantasía, que sin ti, sueño entre los gritos de un anciano bailando sobre las paredes de mi mente, que sin ti, sólo quedo lleno de nada. Descubro lo cerca que tus besos pueden estar, mientras oscilo el antifaz de mi cuerpo, desprendo músculos y carne; para quedar entre huesos, y ese esqueleto de aire, ríe entre la paz del infierno, reza entre las estrellas el deseo de tenerte toda una noche; un noche eterna, con las luces de tus besos y la sangre de tus caricias. Después descubres que el esqueleto otra vez tiene carne, que vive entre tus brazos y se retuerce entre tu cuerpo; y con gran avío y determinante sustento, lo asesinas entre la penumbra de la noche; descubres que mi cuerpo trasluce en los mantos de portales; toma forma de alma, toma forma de sueños, toma forma entre tus deseos; miles de minutos pasan sobre los segundos, resucito caminando entre tu cuarto, nadando entre tus brazos; te veo… te veo agitando la sorpresa, mientras cazando llevo tu figura entre recamarás ligeras. Y comienzo entre deseos, hasta que me canse los sueños.
El tiempo se detiene, el espacio nos contiene; cabalgamos entre los reinos de muertos, de noches, de dioses, de rosas sobre cielos. Y todo comienza entre deseos, hasta que me canse los sueños.
El tiempo se detiene, el espacio nos contiene; cabalgamos entre los reinos de muertos, de noches, de dioses, de rosas sobre cielos. Y todo comienza entre deseos, hasta que me canse los sueños.
23 sept 2009
Socorros limitados
Hoy no he dejado de escribir; pero mis frases corren ahuyentadas por los fantasmas, ilógicos a mágicos días, llevo hasta morir. Nada entre la costumbre de la muerte, sólo suaves alaridos anhelando silencio. Poemas a poemas, dejar esta huella por pocas semana ante el nuevo suspiro; se extiende y ruega, nadie escucha los versos hasta salir el libro. =D
5 sept 2009
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