Galileo

30 abr 2009

De noche entre algún día

Un día de estos me despertaré predispuesto a morir; sin saber la hora, la causa, entre que personas, sobre que medio y situación. Sólo sé que un día de estos veré la orilla de mi cama como un borde tan lejano como la vida; y más que salvar mi muerte, hoy quiero comenzar a prepararme entre la abolición del miedo. Los años pasan y las semanas se olvidan, ¿qué soy yo para elegir el destino de mi vida? Tal vez es que he llegado a la cima del declive, pero todo se va alejando como una gran despedida en la que participo sin darme cuenta, abrazándome a la vida con la misma certidumbre de ver como me disipo. No debo de sentir miedo, pero qué hacer con los sentimientos que se cuelgan a mi cadáver en movimiento. Sólo sé que uno de estos días me despertaré predispuesto a morir.

VIII

Ahora que bajan las estrellas, ¿qué vas hacer conmigo? ¿Me arrojarás entre tus pasos perdidos? ¿Me llevarás entre los recuerdos de tu olvido? ¿Qué harás entre mi amparo fugaz? La noche es larga y obscura, no me dejes habitando entre el miedo de no encontrarte, entre la sonrisa que bosteza mis lágrimas caídas; porque tú no estas ahí para agarrar mis caricias, no estás para despertar el sabor de mis labios. Yo quiero seguir probando entre recitales, el brebaje de tu cuerpo en agonía. Yo quiero seguir caminando sobre ilusiones que descansen las promesas que rindió tu sonrisa. No quiero ver el mundo, sólo quiero seguir volando al cielo contigo, y bajar entre tus pupilas ajenas los dispuestos besos a matarte.

28 abr 2009

VII

Hoy te sueño regada a lo largo de la noche, suspirando los cuadros que me encierran entre la fantasía. Y entre pasos vas rozando tu desnuda figura al compás de mi sombra, sólo para que los segundos se recuesten sobre tus sueños.

27 abr 2009

Nuevo fin de nuevo

Suaves mazos se reparten la vida de mi azar. La muerte saca una carta entre los centauros bosques de la humanidad, la vida se roba otra carta sobre los faunos rituales del odio, el espejo guarda entre los laberintos la tentación de arrojarme al paraíso, el amor reparte sobre su mano las ejecuciones certeras de su trampa, las lágrimas secan la sangre de naipes revueltos ante la noche de ajedrez, lo sueños levantan y levitan el suelo entre succiones de realidad, el destino ríe entre las orillas del tiempo y apuesta entre la lluvia el cuerpo de su suicidio; las horas pasan entre eternos sufragios. Pero yo sigo sudando entre la noche, suspirando el anhelo de jugar cuando solo me encuentro; silba el silencio al atormentar mis deseos, despierto volando entre alucinaciones y veo la orilla de la luna; ella comienza a comer mis ojos mientras caigo entre las fauces de mi esclavitud. Por último apuesto la pauta de la agonía y acabo perdiendo la esperanza de vacío; todo termina con la sonrisa del final.

VI

Respiro entre el clima y el declive; y sólo puedo voltear para murmurar a las estrellas, entre suspiros alcanzo a peregrinar en un sueño; pero derrotado me muevo hacia pronunciar su cuerpo en el abismo del cielo. ¿Qué infinito suspenso me lleva a morir entre sus recuerdos, fugarme en el vacío de la esperanza para esconderme al derrumbe de sus alas? La veo tan lejos cuando muerdo sus pestañas; al diablo con patrañas de lívidos reclamos, sólo quiero dejar de ahogarme con su reflejo de lágrimas revueltas. Pero tú sigues nadando entre mis sentimientos y ni siquiera sabes quién te nombra en silencio.

A mis sentimientos por tu vacío

Espinan los corceles mi locura entre ritos prolongados, y entre gritos llamo la triste hora de obeliscos. Quiero encontrar su rostro, pero son estas sombras de mi destrozo que me llevan a enterrar las garras de sus ojos, son las horas de mi alma degollada que me lleva entre el sonoro de su nombre pronunciarla hasta que la voz alcance el silencio de resucitarla. La noche reclama la oración de su cuerpo, pero ella bailando sobre el vacío de llenar cualquier olvido, despierta contando los labios y seduciendo dioses e inhumados; pero aún así, seguiré cantando la pauta de su exhalo.

25 abr 2009

Parábola del buen huevón

Cantan los apremios de mi deber, pero es esta vaga incertidumbre que me mueve al vicio y al ocio; tengo que estudiar entre los velos de la antiquísima ciencia, pero son estos inescrupulosos mantos del espejo que me llevan a perderme entre la diversión. Y entre pretextos paso el tiempo, buscando cualquier alegría que me mueva la responsabilidad a la orilla; y al final del día, el vacío al reproche me arrulla entre la noche. Di gran Dios, ¿Qué son estas rotundas acciones que llegan a esquivarme de la obligación? Sólo espero que tome acción entre esta disertación y acuda a los apremios que me llama la conciliación.

V

Discípulo de conferencias entusiastas y predicador de letras simbolistas, encerrado en el cuarto más amplio del genocidio, y viviendo entre los albores de la fantasía; levantando entre la mañana la noche que asesine mis azares, ¿qué poemas llevarán los versos hasta los límites de sus sueños? Ya no la extraño pero me gustaría saber de ella.

24 abr 2009

IV

Ultraísmo terrenal. Haz que suenen las campanas de libertad para que mi corazón corra hacia sus brazos, y susurre entre sus emociones mis noches de alaridos; y entre complexiones me rinda entre sus francas pupilas.

22 abr 2009

III

Plagas inyectan la noche; como voraces jinetes de olvido, ella no sonríe entre la ventana, y el cielo rompe su pestaña... pero es mejor así, que ahogarme al roce de sus palabras.

20 abr 2009

Sonoro suspenso

Maníaco final desespera haber escrito entre las líneas, el cuento que entre mi vida fluía. Ciudad al silencio, sólo espero que escuches cuanto confío en ti.

II

Monótonos días pasan entre cubiertos llanos, solo entre el universo voy vagando sobre estos años.

19 abr 2009

!!

Dulces lagos pescan mis ilusiones, mientras la muerte caza mis devociones; puto destino de mis manos. ¡Ve a peregrinar entre sus labios!

16 abr 2009

Encontrarte

Sentando entre noches pienso,
pienso en lo trasparente que estás
y lo cerca que te imagino,
pienso en alguna razón de tu olvido;
y no encuentro causa de mi corazón perdido.
¿Dónde te ocultas…? Si he recorrido todo camino,
y continuo buscándote en perdidas horas,
y sólo sigo pensando en las huellas de tu paso.

Di, mujer de suspiros, ¿Qué hice yo?
¿Acaso fue un error soñarte?
¿0 sólo fue una ilusión quererte?
Camino enredado entre tu partida
y suspiro los cantos llenos de huída.
Sólo quiero encontrarte.
Sólo quiero hallarte
entre el silencio de pronunciarte.
¿Qué hice yo?

Yo quiero caer entre tus brazos,
yo quiero levantar tu fantasía,
yo quiero pensarte noche y día,
yo sólo quiero encontrarme entre tus ojos.

¿No sabes que la orilla de mi labios
recorre la melancolía?

Sólo espero encontrarte;
antes que el espejo
elimine nuestro reflejo.

Sólo espero encontrarte…