Galileo

22 oct 2009

Tristes ilusiones

Sol a tristes noches,
bajo ofuscos corazones a ilusiones,
perdido de letras al mundo,
obsesivo en mis días muertos;
muertos al pasar perdidos,
callo a gritos mis sentimientos,
pegado a su piel de olvido;
verla desde el vacío de los segundos
fuera de este inframundo.

Oriundo a la vida sin expresión,
no sé si mi gusto por ella sea sólo sensación,
o si voy ahogándome en secreta devoción
al verla caminando sobre cristal sensualidad;
ella corre a mi soledad,
piérdeme, carisma de deidad,
piérdeme en tu maníaca sombra,
que el día lejano aún no aparece,
cadáveres devotos suspiran
el denso aire que nos separa,
y entre la densa aura
de nuestro reflejo,
el brillo de nuestros cuerpos permanece
al ósculo que nuestras almas levantan.

Di si hoy piensas en mí,
si un sentimiento se levanta al espejo
cuando te observas dedicada al tiempo;
cubriéndote a las figuras de tu próximo cuerpo.
Di que atrás de ese espectro vive
a disturbios de tu mente una imagen,
que galopa con alas a tu mejor ilusión;
comprobando tus siluetas de imaginación.
Di que en esa evocación, mi piel leve
se cuelga a tus ojos que se sumergen
en ese reflejo.
Di a lo que callas cuando te miro:
tus ojos pálidos no engañan mi suspiro,
sólo di que piensas en mí.
Di, dilo ya, di que piensas a mí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario