en la grafía
suave de la belleza
en sus castaños
de sol y de agua
mejillas que de mar
a mar ahondan el cielo
iré a visitarte
luna.
habitación contigua
sellos de sueño
lápislázuli
regiones
molicie
cruces de tu boca
repliegue de venus
una vez nos encontramos
mirando el fuego aridecer
los sitios que tocamos.
Inquieta,
con su furia sonrojada
desdiciendo la palabra siguiente
sin que sea completa su sombra
sin saber los filos dedos,
rasga una caricia con los labios
dueña de las primeras opacidades
que la belleza une en los rostros
desliza hacia la tarde
sin hallar nombre
le habían prometido
encontrar cruces sin astillas
el corazón sin hojear su engaño
a través de piel delirada
sólo espera su luciente
arecer de liviana luna
la espuma
inquieta de su reflejo.
se hizo
sin saber
su extensión
o la cordura eficaz
de su silencio
pronununció sus efectos
en los vacíos de los labios
| El viejo trepanar del mar |
| aguzado |
| en el corazón |
| de la noche |
| embate |
| sus olas |
| transparentes: el cigarro |
| se me ha caído a la coladera. |
| Dio dios dos días diáfanos |
| donde desnudos |
| querida |
| paseamos toda |
| su oscuridad hasta el cuarto quinto sexto |
| El recuerdo yacía ahora |
| bajo la escultura perfecta de haber surcado el paraíso |
| en la condición perfecta de su regreso |